Publicado el abril 12, 2024

Comprar una moto de +150 CV en España solo tiene sentido si dejas de pensar en la velocidad punta y te centras en la gestión inteligente de su brutalidad.

  • La potencia bruta es inútil y frustrante en carreteras públicas llenas de radares y asfalto imperfecto. El disfrute real viene del par motor y la agilidad a velocidades legales.
  • El circuito no es un lujo, es una necesidad para desfogar la moto y a ti mismo. Preparar una tanda es más barato de lo que crees, pero tu seguro de calle no te cubrirá.

Recomendación: Invierte más tiempo en aprender a configurar la electrónica y las presiones de tus neumáticos que en mirar fichas técnicas. Ahí está la clave para exprimir la moto sin acabar en el suelo o con la cartera vacía.

Seamos honestos. Ves la ficha técnica de la última hypernaked, lees «208 CV» y algo se enciende dentro. Es la promesa de una aceleración que te desencaja el cuello, de ser el rey de la carretera. Es una fantasía potente, alimentada por vídeos de YouTube y revistas que hablan de «sensaciones de MotoGP». Y claro que quieres un trozo de ese pastel. El problema es que en el mundo real, en una carretera de la sierra de Madrid o en un puerto de montaña andaluz, esa fantasía se choca de bruces con la realidad: un radar de tramo, un parche de alquitrán derretido por el sol o, simplemente, la frustración de no poder pasar de tercera.

La mayoría de artículos te dirán que estas motos son para «pilotos expertos» o que «su hábitat natural es el circuito». Frases vacías que no te ayudan en nada. No te explican qué tipo de experiencia necesitas, ni cómo demonios se organiza uno para ir a un circuito sin vender un riñón. Te dejan con la duda, con el miedo a comprarte un misil tierra-tierra que solo podrás usar para ir a por el pan, sintiéndote ridículo y frustrado. Pero la clave no está en renunciar a la potencia, sino en cambiar el enfoque por completo.

Este no es otro artículo que te va a listar las motos más potentes de 2024. Esto es una charla de motero a motero, sin filtros. Vamos a desmontar el mito de los 200 CV. Te voy a explicar por qué esa potencia es inútil si no dominas otras habilidades, cómo la electrónica es tu mejor aliada (si sabes usarla) y cómo el «sistema calle-circuito» es la única forma lógica de poseer una de estas bestias en España. Porque sí, se puede disfrutar, y mucho, de una moto de más de 150 CV. Pero no de la forma que te han vendido.

En las siguientes secciones, vamos a desgranar de forma práctica y directa todo lo que necesitas saber para tomar una decisión inteligente. Analizaremos desde las habilidades que de verdad importan en carretera hasta los costes ocultos y los riesgos que nadie te cuenta, para que tu inversión se traduzca en disfrute y no en un carísimo problema aparcado en el garaje.

Por qué 200 CV son inútiles en carretera de montaña si no tienes estas 2 habilidades

Olvídate de los 200 CV. En una carretera de montaña española, con su asfalto irregular, gravilla post-lluvia y curvas ciegas, esa cifra es puro marketing. La potencia sin control no solo es inútil, es peligrosa. El verdadero reto no es abrir gas a fondo, sino saber aplicar el descomunal par motor de estas máquinas sin que la moto te escupa. Para eso, necesitas dominar dos habilidades que no aparecen en ninguna ficha técnica: la lectura del asfalto y la gestión de la frustración legal.

La primera habilidad es casi un arte. Consiste en anticipar. Es saber que ese brillo en el asfalto en pleno agosto es un parche de alquitrán que patina como el hielo. Es identificar esas pequeñas grietas en el sur que indican que el firme está dilatado y tiene menos agarre. Es sospechar de la gravilla a la salida de un camino rural después de una tormenta. Sin esta capacidad de leer la carretera, el control de tracción estará saltando constantemente, cortando la inyección y convirtiendo tu misil de 200 CV en una moto torpe y brusca. Tu disfrute depende de tu capacidad para que la electrónica trabaje lo menos posible.

La segunda habilidad es psicológica. Tener 150 Nm de par disponibles a 6.000 rpm y tener que circular a 90 km/h detrás de un coche es una prueba de fuego para tu autocontrol. La gestión de la frustración es clave. Se trata de reeducar tu cerebro para que disfrute de la agilidad del chasis, del empuje brutal pero breve entre curva y curva, y no de la velocidad punta. Si no aprendes a valorar estos pequeños momentos de disfrute legal, acabarás cayendo en la tentación, con el consiguiente riesgo para tu carnet y tu integridad física. Las naked con más de 150 CV, de hecho, exigen una electrónica avanzada precisamente para hacer dosificable todo ese par en condiciones reales.

Cómo preparar tu primera tanda en el Circuito de Jerez sin arruinarte en el intento

Si has entendido el punto anterior, ya sabes que el circuito no es una opción, es una necesidad. Es el único lugar donde podrás, de forma segura y legal, descubrir lo que tu moto es capaz de hacer. Y no, no es tan caro como te imaginas si lo planificas bien. Un día de tandas en un circuito como Jerez es una inversión en seguridad y disfrute. Te enseña los límites de la moto y los tuyos, un conocimiento que luego aplicas en la carretera para ser más seguro.

Lo primero es desmitificar el precio. Organizar tu primera rodada es más asequible de lo que parece. Según datos recopilados, el coste de una rodada amateur en un circuito de primer nivel como Jerez se mueve en una horquilla de entre 220 y 310 euros por día, incluyendo el seguro obligatorio. Hay multitud de organizadores en España, cada uno con sus particularidades, por lo que comparar es clave.

Vista del paddock del Circuito de Jerez con motos deportivas preparándose para tandas

Para no arruinarte, céntrate en lo esencial. No necesitas calentadores de neumáticos ni telemetría para tu primera vez. Tu mono de cuero (de una o dos piezas, pero que se unan por cremallera), espaldera, guantes, botas y casco integral son suficientes. La moto debe estar en buen estado: neumáticos con buen dibujo (no hace falta que sean nuevos), pastillas de freno con vida útil y sin fugas de líquidos. Quita o encinta los espejos y el faro. Eso es todo. La mayor parte del coste inicial es el curso en sí; el resto es gasolina y ganas de aprender.

Superbike vs Hypernaked: ¿cuál devora más neumáticos en uso mixto calle-circuito?

La eterna duda: ¿manillar alto o semimanillares? Ambas son brutales, pero su filosofía y, sobre todo, su forma de castigar los neumáticos, son muy diferentes. La elección entre una Superbike (SBK) como una Panigale y una Hypernaked (HN) como una Streetfighter no es solo estética; tiene consecuencias directas en tu bolsillo, en lo que yo llamo «el impuesto del neumático».

Una Hypernaked, con su postura erguida y manillar ancho, te invita a usarla a diario. Es más cómoda en ciudad y en autovía. Y ahí está la trampa. Esos trayectos largos y rectilíneos para «ir a la zona de curvas» con presiones de circuito acaban cuadrando el neumático trasero en un suspiro. En cambio, una SBK es tan radical e incómoda que la usas casi exclusivamente para lo que fue diseñada: rutas de curvas y circuito. Su posición de ataque carga más peso en el tren delantero, lo que, paradójicamente, puede llevar a un desgaste más homogéneo del juego de gomas, aunque el consumo en circuito sea mayor.

Pruebas realizadas en Almería con un uso mixto de 80% carretera y 20% circuito son reveladoras. La Streetfighter tiende a cuadrar más el centro del neumático en autovía, mientras que la Panigale, con su postura agresiva, distribuye mejor el desgaste pero consume más goma en los flancos durante el uso en circuito. Neumáticos como los Pirelli Diablo Rosso IV, por ejemplo, mostraron una durabilidad superior en la naked para un uso más rutero, confirmando que la elección del neumático debe ir ligada al tipo de moto y al uso real que le vas a dar.

El riesgo oculto en tu póliza de seguro que te deja descubierto en cursos de conducción

Ya estás decidido a ir al circuito. Tienes la moto, el equipo y la inscripción pagada. Te sientes seguro porque tienes tu póliza a todo riesgo. Cuidado. Aquí es donde muchos cometen un error que puede costarles miles de euros. La letra pequeña de tu seguro de calle es una bomba de relojería: la inmensa mayoría de aseguradoras españolas no cubren incidentes ocurridos dentro de un circuito, ni siquiera durante un curso de conducción con monitor.

Las compañías distinguen entre «curso de conducción» y «tandas libres o cronometradas». Algunas, muy pocas, podrían cubrir un curso si es puramente formativo y a baja velocidad, pero en cuanto hay tandas libres, la exclusión es automática. Creen que estás asumiendo un riesgo para el que no has pagado. Si tienes una caída y dañas tu moto, tendrás que asumir el 100% de la reparación. El seguro que pagas al organizador (que suele costar entre 20-30€ por día o unos 120€ anuales) solo cubre la asistencia médica y la responsabilidad civil, nunca los daños materiales de tu vehículo.

Mesa con documentos de seguro y casco de moto preparados para curso de conducción

¿La solución? Ser consciente del riesgo y asumirlo, o contratar un seguro específico para circuito, aunque son caros y no muy comunes en España para aficionados. Lo más importante es que no te lleves a engaño. Antes de entrar en pista, llama a tu aseguradora y pregunta explícitamente: «¿Estoy cubierto si tengo una caída durante un curso de conducción con tandas libres en el circuito de Jerez?». La respuesta probablemente te sorprenderá y te ahorrará un disgusto muy caro. No des nada por sentado.

Configurar el control de tracción: la solución para no salir por orejas con neumáticos fríos

La electrónica moderna no es una niñera, es una herramienta de rendimiento. Pensar que el control de tracción (TC) está ahí solo para salvarte de un error es un enfoque de novato. En una moto de +150 CV, la gestión activa de la electrónica es lo que te permite disfrutar de verdad. Es la diferencia entre pelearte con la moto y bailar con ella. Y el momento más crítico es con los neumáticos fríos.

Los primeros 15 kilómetros de cualquier ruta son los más peligrosos. El asfalto está frío, los neumáticos no tienen temperatura y el agarre es mínimo. Un golpe de gas brusco a la salida de una rotonda es una receta para salir por orejas. Aquí es donde una configuración inteligente del TC marca la diferencia. No puedes llevar el mismo nivel de TC en ciudad, en autovía o en un puerto de montaña. Debes adaptar la electrónica a las circunstancias, creando tu propio mapa mental de configuración.

El modo ‘Rain’ no es solo para lluvia, sino que es perfecto para atravesar pueblos con pasos de cebra deslizantes o zonas de obras.

– Manual técnico Ducati, Configuración electrónica Streetfighter V4

Por ejemplo, una estrategia lógica para una ruta típica española sería: arrancar con un TC muy intrusivo (nivel 7-8) para máxima seguridad en frío. Al salir a la autovía, puedes bajarlo un punto (6-7). Cuando llegas a una carretera nacional bien asfaltada, un nivel medio (4-5) te dará seguridad y diversión. Y solo en tu puerto de montaña favorito, que conoces como la palma de tu mano, te planteas un nivel bajo (2-3) para sentir el límite. Esta gestión activa es lo que se conoce como inteligencia electrónica y es una habilidad que se entrena.

Significado de las banderas en pista: el idioma que evita accidentes graves

El circuito tiene su propio idioma, y no hablarlo te convierte en un peligro para ti y para los demás. Las banderas no son recomendaciones, son órdenes. Ignorarlas es la falta de respeto más grave que puedes cometer en una tanda y la causa principal de accidentes y banderas rojas que arruinan el día a todos. En los circuitos españoles como Jerez o Jarama, los organizadores son especialmente estrictos con esto.

El problema es que muchos pilotos novatos, llevados por la adrenalina, malinterpretan o directamente ignoran las señales. La bandera amarilla es, con diferencia, la más infravalorada y la que más problemas causa. Significa «peligro adelante, reduce la velocidad y no adelantes». No significa «adelanta con cuidado». Incumplir una bandera amarilla suele ser la causa directa de una bandera roja, que detiene la sesión para todos y te señala como el responsable de que los demás pierdan su tiempo y su dinero.

Otra bandera que genera conflictos es la azul. Indica que un piloto más rápido viene por detrás. No es una humillación, es un aviso de seguridad. Tu trabajo es mantener tu trazada y facilitar el adelantamiento en la siguiente recta de forma predecible. No des un volantazo ni frenes bruscamente. Simplemente, no le cierres el paso. Entender y respetar este código no escrito es fundamental para la fluidez y la seguridad en pista.

Para que no tengas dudas, aquí tienes un resumen claro de las banderas más importantes y el error más común que se comete en España con cada una:

Significado y consecuencias de las banderas más importantes
Bandera Significado Acción requerida Error común en España
Amarilla Peligro adelante Reducir velocidad, prohibido adelantar La más ignorada, causa banderas rojas
Azul Piloto más rápido detrás Facilitar adelantamiento Tomarlo como humillación en vez de seguridad
Roja Sesión detenida Reducir y entrar a boxes Consecuencia del incumplimiento de amarilla
A cuadros Final de sesión Vuelta de enfriamiento Mantener velocidad alta

El error de presión que cuadra tus neumáticos deportivos en menos de 2000 km de autovía

Hay un mal endémico entre los moteros de fin de semana en España: el síndrome del «autovía para llegar a las curvas». Haces 200 km por la A-3 desde Madrid para llegar a la Serranía de Cuenca, o cruzas media Andalucía para pisar la sierra de Grazalema. Y lo haces con las presiones recomendadas para circuito o para uso deportivo. El resultado es un neumático trasero cuadrado en menos de 2.000 kilómetros, con los flancos nuevos y el centro en los testigos. Has tirado el dinero.

Los neumáticos deportivos como los Pirelli Diablo Rosso IV o los Continental ContiSportAttack están diseñados para ofrecer el máximo agarre en inclinación. Su compuesto es más blando en los laterales que en el centro, pero un uso prolongado en recta con baja presión provoca un sobrecalentamiento y un desgaste acelerado de la banda de rodadura central. La presión baja que buscas para tener más feeling en curva es tu peor enemigo en la autovía.

La solución es una estrategia de doble presión. Requiere una pequeña inversión y un cambio de mentalidad, pero alargará la vida de tus gomas de forma espectacular. Se trata de usar presiones más altas para los tramos de autovía (ej. 2.5 delante / 2.9 detrás) para reducir la superficie de contacto y el calor, y bajarlas a presiones de «ataque» (ej. 2.2 / 2.4) una vez llegas a la zona de curvas. Esto implica parar 15 minutos, pero la recompensa económica y en sensaciones es enorme.

Plan de acción: estrategia de doble presión para rutas españolas

  1. Equipamiento: Invierte en un buen manómetro digital y un compresor portátil. Llévalos siempre en el colín o en una mochila.
  2. Presión de enlace (autovía): Antes de salir, ajusta las presiones a los valores recomendados por el fabricante para carga alta (ej. 2.5 bar delante / 2.9 bar detrás).
  3. Ajuste en destino: Al llegar a tu zona de curvas, para en una gasolinera o en un lugar seguro. Espera 10-15 minutos a que los neumáticos templen y baja las presiones al nivel deportivo (ej. 2.2 bar delante / 2.4 bar detrás).
  4. Considera la temperatura ambiente: No es lo mismo rodar en Jerez en agosto con 60°C en el asfalto que en Picos de Europa en mayo con 15°C. Añade o quita 0.1-0.2 bar para compensar.
  5. Ajuste de vuelta: Antes de emprender el largo camino de vuelta por autovía, vuelve a subir las presiones. Tu cartera te lo agradecerá.

A retener

  • La potencia en carretera es secundaria; el disfrute real en España viene de la agilidad, el par motor a velocidades legales y tu habilidad para leer el asfalto.
  • El circuito no es un capricho, es una herramienta de aprendizaje y disfrute necesaria para estas motos. Tu seguro de calle no te cubrirá allí.
  • La gestión inteligente es la clave: adaptar la electrónica a cada situación y las presiones de los neumáticos al tipo de vía te ahorrará dinero y sustos.

Tu primera vez en circuito: ¿qué debes saber para no ser un peligro para ti y para los demás?

Entrar por primera vez a un circuito impone. Es normal. Pero el miedo principal no debería ser caerte, sino ser un estorbo o, peor, un peligro. La clave para una primera vez exitosa y segura es la honestidad y la humildad. Honestidad al elegir tu nivel y humildad para aprender de los que saben más que tú.

Cuando te inscribas, te pedirán que elijas un nivel: iniciados, medios o rápidos (los colores varían según el organizador). No mientas. Si es tu primera vez, eres un iniciado, da igual que lleves 20 años en moto de calle. Mezclarte con pilotos más rápidos es peligroso para ti y frustrante para ellos. Serás un obstáculo móvil y te adelantarán por todos lados, lo que aumentará tu estrés y las probabilidades de cometer un error.

El equipamiento no es negociable. Necesitas un mono de cuero (si es de dos piezas, debe unirse por cremallera), casco integral, botas altas que cubran el tobillo, guantes largos de cuero que cubran la muñeca y una espaldera. La cordura no está permitida. Esto no es por capricho, es por tu piel. Una caída en circuito, incluso a baja velocidad, desintegraría una chaqueta de tela.

Finalmente, la etiqueta en el paddock. Las rodadas en España son eventos muy sociales. La gente es abierta y está dispuesta a ayudar. No te aísles en tu rincón. Pregunta, pide consejo. Acércate a otros pilotos de tu nivel, comparte tus dudas. La cerveza post-tanda es casi una tradición y el mejor momento para intercambiar impresiones. Integrarte en el ambiente es parte de la experiencia y acelera tu aprendizaje. No hay nada peor que «el raro» que no habla con nadie. Disfruta del día completo, dentro y fuera de la pista.

Ahora que tienes una visión completa, es un buen momento para repasar los fundamentos para una primera experiencia en circuito segura y enriquecedora.

En definitiva, el sentido de tener una moto de alta cilindrada hoy en día en España no reside en su velocidad máxima, sino en el reto y la satisfacción de dominarla por completo. Es un camino que exige conocimiento, práctica y una buena dosis de sensatez. El siguiente paso lógico es empezar a aplicar estos principios: revisa tu póliza, invierte en un buen manómetro y reserva tu primer curso en circuito.

Preguntas frecuentes sobre motos de alta cilindrada y circuito

¿Cuál es la diferencia entre ‘curso de conducción’ y ‘rodada libre’ para las aseguradoras?

Algunas aseguradoras españolas cubren cursos de conducción con monitor, pero nunca tandas libres o cronometradas, incluso si es el mismo evento. Para ellas, en cuanto no hay un instructor delante de ti en todo momento, se considera una actividad de riesgo excluida.

¿Qué hacer si tengo un accidente en un curso en circuito?

Si no tienes un seguro específico para circuito, deberás asumir todos los costes materiales de tu moto y la de terceros si eres responsable. El seguro del organizador solo cubre los gastos médicos básicos y la responsabilidad civil del evento, no los daños a los vehículos.

¿Cómo elegir mi nivel correcto en las rodadas españolas?

Sé honesto. Iniciados (suelen ser colores como blanco o naranja) es para tu primera vez o si has ido muy pocas. Medios (verde, violeta) si ya tienes experiencia pero aún trabajas en tu técnica y trazada. Rápidos (gris, negro, rojo) si tienes un ritmo fuerte y constante. Elegir mal el nivel es el principal riesgo de seguridad.

¿Qué equipamiento es obligatorio en circuitos españoles?

Mono de cuero (de una pieza o dos piezas que se unan por cremallera completa), casco integral homologado, botas altas de moto, guantes largos de cuero y espaldera (muy recomendable, a veces obligatoria). El equipamiento de cordura está prohibido.

¿Cómo es la etiqueta social en el paddock español?

Es un ambiente muy abierto y colaborativo. Compartir box para dividir gastos es habitual. Pedir consejo a pilotos más experimentados o a los monitores está bien visto. La cerveza al final del día es un ritual para socializar. No seas tímido, la integración es clave para disfrutar y aprender.

Escrito por Carla Domínguez, Instructora de conducción deportiva y expiloto del Campeonato de España de Velocidad (CEV). Especialista en técnicas de pilotaje en circuito, telemetría y puesta a punto de suspensiones.